Una vez, yo también escribí un libro.

Fue una experiencia bonita, hace ya un buen par de años y aún así, aunque le veo mil fallos y no deja de ser la primera cosa que me puse a escribir, no gano nada si ni siquiera se lee. 
Elegimos en aquel momento Blurb porque al tener ilustraciones a color, consideramos que influiría en el buen resultado de la impresión, los tipos de papeles que ofrecen. 
Activé la opción de previsualizarlo entero en la web de Blurb, así que si le das al enlace de abajo, lo puedes ojear o leer entero, sin compromiso de nada. 
Ahí está en mis estanterías, con su coqueto formato cuadrado y hoy al verlo pensé que en realidad yo también me puedo tirar el rollo de haber escrito un libro XD .

Aquí, pillada por sorpresa, podemos ver a una joven lectora:



Big Noses

Después de mucho pensarlo, he decidido hacerlo. Las narices me llamaban como el néctar a los colibríes. Me decidí a llevar a cabo aquella disparatada idea que un día le comenté a mi pareja un poco a tontas y a locas y él me respondió: "Pues échale coño y escríbelo". El jodido se hace querer.
En principio pensaba hacerlo por aquí y ya está, pero rebuscando entre portales de escritores, me topé con Megustaescribir, muy parecido a Wattpad, pero cuya media de edad es más similar a la mía.
En definitiva y para resumir, lo que he decidido es subir relatos cortos a esta red social de escritores con una única temática: Las narices grandes. Y convertir una conversación casual, en un pequeño libro. Como digo, con ninguna expectativa más allá de la satisfacción personal y lo guay que se va viendo cuando le vas sumando capítulos y empieza a tomar forma, aunque también como una excusa para mezclarme con gente con afinidades comunes y con mucho talento. Si echas un ojo por el portal lo podrás comprobar, hay mandanguita de la buena XD .
Por ahora ya tengo la portada, que me he hecho en Canva, ya que es muy fácil de usar y queda resultón hasta cuando no tienes ni idea de diseñar o de maquetar como es mi caso.
Dejo por aquí enlace y espero lograrlo y que no quede demasiado mal o lo peor, que me quede a medias:





Un pequeño adelanto y cosas por las que estoy pasando.

¡Holix! ya pasamos el mes de Noviembre. Pasó el Nanowrimo y como ya comenté en el post anterior, aunque no conseguí llegar a las 50000 palabras, sí que conseguí perfilar una idea y tener casi todo el libro, que estaba como un nudo marinero en mi cabeza, por poco escrito en su totalidad.
Poco a poco, haciendo malabares con el tiempo, fui desenmarañando las ideas que al principio parecían inconexas y luego empezaban a acoplarse como las piezas de un puzzle. 
De verdad que estoy contenta, no solo he conseguido escribir muchas escenas y prácticamente lo tengo todo acabado, a la espera de revisar y perfilar como cosa buena, sino que me he demostrado a mi misma que soy capaz.
A pesar de lo contenta que me siento por esto, no puedo evitar el sabor amargo de no haber logrado las palabras para conseguir el reto. No es porque sea una persona competitiva, lo cierto es que no lo soy, sino por el motivo.
Esta época para mi, no es familiar como para el resto. Son unos meses en el que veo menos a la familia que nunca y todo mi mundo se trastoca. Ojalá pudiera decir que me compensa de algún modo, pero tampoco es mi caso.
Me explico.
Llevo más de siete años haciendo lo mismo, a día de hoy no creo que tenga posibilidades de conseguir mejorar a nivel profesional de ninguna manera. Por las condiciones de los horarios y sueldo, a pesar de haberlo intentado en varias ocasiones, no he podido formarme al margen, para lograr ampliar mis capacidades y así aspirar y propiciar un cambio más beneficioso para mí.
Me quejo mucho de esto, porque es frustrante a un nivel que ya no puedo soportar, estar encerrado en un cubo de cristal, mientras las posibilidades de llevar la vida que esperabas, se esfuman con el paso de los años. 
Llevo varios meses buscando empleo, cada vez que coloco una solicitud en una oferta, soy rechazada de modo inmediato. Ahora me culpo porque es probable que se deba a mi edad, a mi aspecto, a mi género o a mi cara de amargura. Sé que no soy una lumbrera, pero joder, no soy tan estúpida.
Estoy escribiendo esto mientras miro el reloj, entro al mediodía a trabajar y antes tengo que ocuparme de asuntos personales, llegaré por la noche y mañana tengo visitas familiares, es posible que al llegar, cuando me sienta más fría que en este momento, o al menos eso espero, me sentaré con una calculadora y esbozaré sobre la posibilidad de irme del trabajo y probar suerte buscando otro empleo, dando un salto de ángel, que es justo lo que no me he permitido hacer en la vida. Vivo con lo justo para comprarme un par de pelis y de libros de vez en cuando ¿Cómo carajo lo voy a hacer?
Haber estado escribiendo, me ha proporcionado suficiente alegría como para no estar tan hundida y tan triste como sería normal que me sintiera en estos momentos, así que para mí, ahora esto es lo más importante, y me agarro a ello como a un clavo ardiendo.
En fin. Yo quería enseñar solo un pequeño párrafo de mi historia, a la que he puesto por título, después de barajar diferentes opciones "Nuevo Espíritu". Como digo es un pequeño, pero que muy pequeño fragmento sin corregir. He cambiado un poco la portada que tenía hecha a principios de noviembre.
Diría que se trata de una historia de fantasía y que es probable que se pueda encasillar en ese concepto tan guay que llaman jóvenes adultos, o eso creo yo. No sé si después del duro trabajo que me queda, en especial de corrección, llegará a gustarme el resultado, ya que por ahora solo pienso en  los errores y problemas en la redacción de algunas secuencias.





-Dime -Apuró su pipa y se le acercó soltando en su rostro el humo -¿Qué ves querida? 
En cuestión de segundos no solo no veía nada, sino que tosiendo, apartando el humo de su cara se dio cuenta de que ya no se encontraba donde creía estar.
Frente a ella, sí estaba Lenina, clavándole la mirada, pero todo alrededor era un paisaje extraño.
-Me llamo Clara.
-Ya lo sé cariño, ¿Qué ves?
Se impresionó, su cuerpo estaba tenso. Una sensación de ardor se instaló en su nuca unos segundos y luego un fuerte sonido pareció inundarlo todo, como el sonido prolongado de un gong.
-¿Dónde estoy?
-Relájate, pronto lo sabrás y charlaremos de ello con una buena taza de café.







Por qué debes participar en Nanowrimo, aunque no consigas el reto de las 50000 palabras... según yo.

No hemos acabado el mes de noviembre y ya sé que no voy a llegar a las 50000 palabras, pero estoy feliz...



Me estoy convirtiendo en aquello que he odiado toda la vida, en una flipada que va siempre mirando el lado bueno de las cosas. Lo que nos faltaba. ¡Después de vieja!
Pero sí, hoy día veintiséis de noviembre, llevo solo 35162 palabras. Aquí la prueba:




No creo que pueda llegar a las 50000 palabras ni aunque me diera por experimentar con bebidas energéticas y masticara raíz de ginseng en lugar de comer o cenar. Primero porque he comprobado que me disperso con una facilidad muy loca. Basta con que me ponga a pensar una escena, para superponer otra, y cuestionarme el nombre de los personajes y de manera repentina, necesite buscar como una demente cuestiones absurdas en Wikipedia, como el reparto de la película L.A Confidential.
Y segundo, porque me ha pillado una época de mudanza en el trabajo y cambios repentinos de horarios que me han tenido más dispersa aún si cabe.
A pesar de todo, estoy feliz. Es la primera vez en mi vida que soy capaz de medio planificar y escribir algo que tenga una extensión superior a un folio. 
Me he cargado una tara mental que me impedía relajarme y simplemente escribir sin pensar en acabar. Ahora lo pienso también, aunque mi plan es seguir componiendo el relato que se me ha ocurrido,  y después perfilar muchas cuestiones que ahora están empezando a tomar de verdad cuerpo.
Me he sorprendido a mi misma pensando en los personajes de mi historia, cavilando soluciones a dificultades con las que me iba encontrando en la trama, y deseando que pasen unas cosas y no otras, como si no fuera yo misma la que decidiría esas cuestiones llegado el momento.
No me considero una persona creativa, quiero decir, no creo que este libro que tengo a medio cocinar aún, acabe en ningún sitio, que no sea la mesilla de noche de mi hermana o en las manos de mi pareja un fin de semana que tengamos libre, pero desde luego, me ha motivado y me ha creado un hábito que había perdido con el paso de los años.
Si alguien me preguntara sobre si ha valido la pena, le diría que sí sin reflexionar si quiera. Sí, aunque no te enteres de la mitad de las cosas que pasan en su web porque está todo en inglés. 
Después de dos semanas de sentarte a escribir y comenzar a elaborar algunas de las partes de los que quieres contar, consigues engancharte y tu mente activa de alguna manera una especie de estado de alerta, que te hace coger la aplicación Notas del móvil en medio de la calle y te obliga a escribir una frase de un diálogo o el resumen de una escena a grandes rasgos, como si la historia se cruzara contigo de vez en cuando, y tuvieras que agarrarla del jersey un momento para que te cuente algo.
La tía es escurridiza.


Lo dicho, visto el buen resultado que me ha dado, procuraré que no sea solo una anécdota, sino algo habitual en mi vida. 
Me hace ilusión pensar además que a mi hermana y a mi pareja les pueda gustar. Si somos honestos con nosotros mismos, es más simple motivarse y más complicado buscar en Google "Writing gif" y decantarte por uno en menos de diez minutos.



Me podría decepcionar incluso más a mí misma



Hoy vengo a hablar de otra de esas cosas que quiero hacer y sospecho que puedo dejar a medias.
Nanowrimo, o lo que es lo mismo, el reto de escritura de un mes, en este caso de noviembre, en el que miles de personas intentan llegar al reto de escribir 50.000 palabras. 
No importa cómo, ni por qué, sólo el cuánto y el cuándo.
Como premisa mola bastante, si además añades que es una comunidad internacional, llena de foros y recursos interesantes para escritores, con insignias y cosas bonitas, yo encantada de la vida. 
Es un mes de mi vida, trabajo muchas horas, para mi gusto demasiados días de la semana (seis...) pero puedo intentarlo y frustrarme, no intentarlo y frustrarme igualmente, intentarlo y conseguirlo y que me parezca igualmente frustrante porque no me ha servido de nada en la vida... .
Tanta frustración de diferentes tipos, me hacen pensar que me pesaría más aquella que se basa en la inacción. Mejor arrepentirse de algo no muy bien hecho, que de pasarte la vida como en el grupo de wattssap del trabajo. 
Así:


Hay mil y una referencias, noticias y artículos interesantes con información y consejos geniales para sobrevivir ese mes de escritura loca y desenfrenada y una de las cosas que recomiendan en muchas de ellas, teniendo en cuenta la cantidad de palabras al día que debes escribir para poder llegar al reto, es que durante el mes de octubre, planifiques un poco el asunto. 
Todo puede ser una buena forma de agilizar después la labor, desde fichas de personajes, esquemas sobre el desarrollo de la historia o escaletas o información sobre el tema que quieras tocar. Lo que esta gente llama ser un "Planner" o ir a lo loco y cada día alzar el dedo e inspirarte en aquello que te trae la brisa matutina, es decir los "Panster" y aporrear ansiosamente el teclado del ordenador deseando cubrir la cuota diaria de dos mil palabras.


Sin revisar, sin mirar atrás, vomitona de palabras sin complejos ni cortapisas. 
Ya al menos me estoy apuntando alguna idea, siguiendo un poco los consejos de #NaNoPrep para que noviembre no me parezca una puta pesadilla.


Me animo y jaleo a mí misma. Además el otoño siempre fue mi estación y noviembre mi mes. ¡A las barricadas!






Puta obsolescencia programada.

En la vida real soy como una apisonadora. Lo elimino todo, hago que no quede nada. Convierto en trizas los días, con sus horas, sus minutos y sus segundos, con todo lo bueno y lo malo.
Pero cuando mis dedos frotan las teclas, cuando me siento aquí frente a ti soy todos los pecados y también todas las virtudes.
Me precipito en un sol idealizado del mediodía y todo a mi alrededor se mueve voluptuosamente, como el humo de un cigarrillo o se desvanece como pequeñas burbujas  chispeantes en las líneas de unos labios que besan el fino cristal de una copa.
Cuando me siento aquí soy energía y todos los sentimientos me atraviesan y provocan pequeñas catarsis del alma, como conatos de un incendio. Soy fuego y tú me arropas. 
Cuando estoy aquí soy todo para siempre. Pero cuando ya no estés y el siempre sea un nunca jamás, olvidaré la eternidad y la inocencia con la que la invocaba y todo se irá contigo.




Esta es una oda a mi MacBook de 2009, que ya no sé cuánto más aguantará y que me acompaña en esta idiotez de escribir cartas a ninguna parte, a gente imaginaria y a mi misma, desde hace tanto.

Salsa rosa.

Ayer,  al fin me decidí a videar, después de meses de darle vueltas, el capítulo San Junípero de Black Mirror y mi corazoncito de coneja latió alborozado.
San Junípero es una historia interesante desde el punto de vista de dar una visión de la tecnología. Imagina trascender al plano físico y para siempre, como una nueva oportunidad de ser y sentir.
La terapia de la nostalgia, que es de lo que hablan en este episodio, me ha hecho ponerme yo misma nostálgica y se me ha ocurrido que ese sentimiento me era familiar. Esa sensación de estar conmovida por la química mágica entre dos o a veces tres personas en una ficción, da igual de qué tipo, libros, pelis... ese je ne seis quoi,  que te llena el corazón de querubines menudos, como cuando te cuelas a lo loco de alguien, ya la había tenido. Y oye, ¿Por qué no rememorarlo y hacer una lista? Las listas gustan a todos. Una enumeración de las parejas más fogosas, apasionadas y cautivadoras... al menos para mi o al menos de las que más recuerdo por una cosa o la otra, ahora mismo.
Quizás la edad de andar pensando en estas mierdas ya la pasé hace tiempo, como cuando mi prima B. y mi hermana hacían un orden del día basado en qué sabores de yogurt eran cada uno de los actores de "Sesanción de Vivir" o los cantantes de los "40 Principales" y yo me revolvía de miedo, deseando no pasar por ese incordio nunca en mi vida... . Pues ya ves, aquí estamos haciendo un ranking de parejas de ficción como si andase inmersa en plena efervescencia pubertera y ni siquiera es San Valentín.

La propia pareja del episodio ya nombrado no puede ser mejor ejemplo, así que empiezo con ellas. Son dos, y son perfectas, sin más adornos.


Luego está esa historia que aparenta ser de dos, pero aparece el tercero en discordia y como que ya no tienes claro que pareja prefieres... o sí:



En Daredevil de Netflix, saben cómo explotar eso de la química entre los personajes. Creo que la historia con Karen tiene momentos fantásticos, pero digamos que con el tándem Elektra/Daredevil, saltan chispas. Se agradece el momento en el que aparece y lo lía todo para divertimento nuestro. Puede que sea que a nivel visual estoy enamorada de esta serie, que sumada a todos esos amoríos, me hacen regresar a los noventa de forma inmediata y perder la noción de mi misma, pero me tiene fascinada.

En Crónicas Vampíricas, pasa algo similar. Elena se siente de manera inmediata atraída por el bueno de Stefan, aunque por suerte aparece Damon Salvatore a darles vidilla a todo Mistic Falls, a Elena y a nuestra vista de paso. Es bastante canalla, está muy bueno y además debe ser uno de los personajes con mejores diálogos, si juntas todo eso y añades a la fórmula a la cándida Elena, el resultado es bastante atrevido.


Quitándole dramatismo al asunto y para reírnos un poco, una de mis parejas favoritas de la ficción es de la Benedicto y Beatrice en Mucho ruido y pocas nueces.


Y supongo que por eso, para mi "la pareja" de Friends, siempre ha sido Monica y Chandler.


Con Wall-e y Eva salí del cine con una sonrisa tierna, así que creo que cuenta como pareja cómica y con mucha chispa.


Retomando a Daredevil, tenemos a Vanessa y Kingpin. Son misteriosos, elegantes, atractivos, de moral cuestionable. Tienen todo lo que se necesita para que una pareja de ficción te deje lo suficientemente enganchado. Será por cómo él la llama Vanessssa y la mira embelesado, o yo qué sé, pero indiferente no te deja.


Ennis del Mar y Jack Twist, también me hizo temblar como una colegiala. Si ves esa peli y no sientes nada, es que tienes un problemita de insensibilidad emocional.


Y aunque sé que no se puede comparar, la peli Alemana Freier Fall, me despertó sentimientos similares. Es de esas historia apasionadas que te sacuden desde el primer momento.


En la película de Coppola Drácula de Bram Stoker, me sucede algo curioso. A mi modo de ver o de entender el erotismo en el cine o de resolver la tensión sexual de dos personajes, creo que tiene dos de las escenas más subidas de tono que recuerdo, con dos parejas que en realidad no podrían ser más eróticas en sí mismas.
Por un lado tenemos a la tentadora Lucy con la versión de Drácula más feroz.


Y por el otro a Drácula y Mina. Ella tomando sangre del pecho de él. Un momento intenso, como la  guinda de un pastel.



Es una verdad universalmente conocida, que Elizabeth Bennet y Fitzwilliam Darcy son la mejor pareja jamás escrita.  Desde el desdén y el desagravio al principio, pasando por el desconcierto y la atracción al final, sin olvidar esa loca declaración de Darcy, que está entre lo peor y lo mejor que puedas leer o ver. Como para que te explote la cabeza vamos.



En definitiva, los malosos y malosas rendidos al amor, siempre molan más que los insulsos de siempre, que la pasión con la que se entregan es siempre arrebatadora, sin importarles convencionalismos y estupideces del estilo y que ya que es ficción, por qué carajo a alguien le va a importar una mierda que Jack pinte a Rose como a una de sus chicas francesas... ¡Por el amor de dios! A quién coño le importaría semejante sosería. ¡No! es broma, no quiero faltarle a nadie... pero es verdad.

Sé que podría extenderme y seguir escribiendo sobre mil parejas más, pero digamos que estas son las que más me molan hoy. Quién sabe mañana.

Apenas un recuerdo

Entenderán ustedes que todo lo que cuente aquí, está irremediablemente contagiado por mis propias manías, que no son pocas. 
A mi el verano ya no me gusta, estoy cansado del calor, de la música ligera y de la obligación de ser feliz en una hamaca de playa, como si en uno de esos chismes, alguien pudiera no machacarse los riñones. ¿Por qué sonríe esa gente de los anuncios de refresco? 
He esperado tanto durante cada año, a que pasara cada mes y cada hora, con toda su parsimonia cargada de rutina y recuerdos, que cuando veo su rostro al fondo del comedor, tomar asiento junto a la ventana, esa cara que descubrí un mes de julio de hace ya diez años, todo eso no me importa.
¿Será posible que ya no me recuerde? Cómo podía olvidar todo lo que ocurrió, aunque luego volviera a sus propias rutinas y a sus propios recuerdos, cómo podría olvidar que le quité un enfado con un beso, que salía de su bungalow roja de furia casi corriendo, por los jardines del complejo en medio de la noche, con un vestido ligero y corto y los pies descalzos, tropezó y cayó  
y yo corrí a ayudarla y no pudimos reprimir el impulso, después de mirarnos apenas un momento. Cómo pudo olvidar que después huyó y que yo me quedé paralizado, mirando como se alejaba de mi y se la tragaba la noche.
Estaba demasiado avergonzado para intentar localizarla los siguientes días, así que dejé pasar un año entero, como si necesitara clavarme más la herida del corazón y volví a tientas, volví a lo loco, deseando encontrarla en el mismo bungalow, aunque su compañía no fuera nunca la mía.
He seguido viniendo, como en un ejercicio de castigo por no haberla retenido a mi lado unos minutos más. En unas ocasiones, como en esta, podía verla pasar, o tomar el sol en la piscina, en otras no había rastro de ella. 

El verano ya no tiene el mismo encanto y tampoco pasear a medianoche descalzo, ni los vestidos ligeros y cortos. Dudo mucho que los besos me quitaran ya todas estas chifladuras que he ganado en todo este lapso de tiempo, en esta pausa estival, que ya no es lo mismo ni lo será jamás.

Sesión de tarde

Me encanta esa secuencia en la que hablas con tus amigos en la terraza de un café, pones una cara que me hace sonreír, sobre todo cuando sueltas esa frase tan ingeniosa y se te mueve la punta de tu pequeña nariz y tu boca se curva, dibujando una insinuación.
Hay una ciudad preciosa en algún lugar del mundo, donde parece que el aroma del café empapa las calles y te emocionas al observar las esculturas en las grandes plazas abarrotadas.
El aire de las calles empedradas hace revolotear tu pelo y me dedicas una mirada seductora. Tenemos una profunda charla observando un lienzo magnífico, aunque a veces nos interrumpen las otras personas con las que vas, así que invento un código para acoplar mi voz y que solo me respondas a mi. El guión a veces varía, pero tus respuestas son siempre las mismas.
Vuelvo a casa pensando si piensas en mi igual que hago yo contigo. Esas cosas que debe hacer todo ser humano cuando está pillado por otro. Pienso también en si entiendes de mi realidad, de las cosas mundanas, de hacer la cama por las mañanas, hacer la cola para renovar el carnet de identidad, o comprar pasta y pan de molde en el supermercado. No te veo hacer nada de eso nunca. Supongo que no te hace falta.
Para mañana, pensaré nuevas cosas que decirte, quiero que sepas cosas de mi también, quién soy y todo lo que pienso en ti cuando habito mi vida ordinaria, te contaré cómo se llamaba mi primer gato, cuál es mi color favorito o qué libro me gusta leer todos los años cuando comienza la época de lluvias.

Lo tengo decidido, mañana volveré a la misma hora, me sentaré en la primera fila y tendremos nuestro cortejo habitual de noventa minutos. Pero cuando ya no estés, después del verano, la cartelera cambie y debamos separarnos, no te preocupes, te buscaré.

Cuerpo a cuerpo

Me aferré con fuerza a mi arma. Me corría el sudor por todo el cuerpo y el olor a sangre impregnaba mis pulmones. Sentía las nauseas ir y venir, la adrenalina me mantenía alerta, pero las rodillas me temblaban por momentos sin poderlo remediar.
Todas las horas que había pasado en la arena de entrenamiento, aquellas largas tardes de gritos y castigos, me parecían insuficientes. 
Allí estaba, dudando, al límite de los nervios y de mis fuerzas, viendo a todo mi grupo caer o retirarse, saturado por las emociones. De entre todo el tumulto, en un pequeño claro, como un haz de luz, una silueta.
Un contorno perfecto y de movimientos hipnóticos. Cierto tipo de paz me invadió y mi mano agarrotada por el esfuerzo, se relajó y dejé caer el hacha que emitió un sonido hueco. Al fin nos encontrábamos, después de aquel verano cuando nos habíamos mirado por primera vez y sin querer, la había amado.
Su rostro se iluminaba como una llama al acercarse a cada paso. Una chispa estalló en sus ojos, impetuosos y sin dudarlo, sin responder a los míos suplicantes, hendió su espada en mi pecho, aproximando todo su cuerpo al mío y cayendo ambos de rodillas en el fango. Aquello era lo más juntos que estaríamos en mi vida, exhalé dichoso mi último aliento junto a su boca.

Cincuenta mierdas que seguirás escuchando, aunque te subas a una máquina del tiempo.

Ahora te puedes enchufar en dos segundos al Netflix por ejemplo y volver a ver aquellas series que te chiflaban a los quince años, la cosa es que con el prisma de los años, aquello que te hacía mucha gracia, ahora te deja una mueca extraña y un dolorcito en el corazón de treintañera. Primero te recriminas que te hubiera gustado alguna vez semejante alegato al sexismo, el racismo, e -ismos varios y luego entras en la fase de convencerte de que esa época pasó, que las cosas ya no son así, que de Thelma y Louise a esta parte ha llovido mucho, que en el fondo ya no te guste es buena señal: Has evolucionado.
Ni esto ni aquello, ni todo lo contrario. Hice el ejercicio de tomarme un par de minutos y anotar aquellas frases de tono machista, que he escuchado en primera persona (prescindiendo de redes sociales) en los últimos años, para terminar de convencerme y lo cierto es que se me estaba cayendo el alma al piso. De algunas fui testigo pasivo, de otras fui la diana sobre la que caían los dardos, pero en unos escasos minutos llegué a escribir estas cincuenta frases y desde luego son de las más llamativas, las que te vienen de golpe a la cabeza. El mundo no parece tan evolucionado, más bien nos han vendido esa ilusión, como un juego de trileros.
Lo que me alucina no es sólo el tono con el que se enunciaron estás perlas, sino que la mayoría de ellas fueron dichas por personas a las que se les presupone inteligencia y saber estar, no gárrulos ni analfabetos, hablamos de personas con estudios superiores, con un estatus económico medio-alto y que en muchos casos tienen hijas y/o hijos a su cargo. Artistas, curris, mandamases y toda la puñeta... los bocazas clásicos. Lo de siempre.
Todas tienen que ver con el papel de la mujer como objeto físico y como posesión de un hombre y como si no entras en ninguna de esas variantes eres el fracaso absoluto y el resto tiene el derecho e incluso el deber de recordártelo cada vez. Estoy pensando ahora mismo que aunque seas esa hipotética mujer perfecta, también serias esclava de esa perfección, porque es una perfección subjetiva, basada en unos esquemas previos articulados y dados de antemano... 
Me avergüenza no haberme plantado con algunas de ellas, haber levantado el dedo y haber dicho:”Perdone, pero esto me parece una mierda”.
Hablamos de frases dichas en un contexto de cortés recibimiento y de falta de polémica o de debate. No es que los feministas estemos en una atalaya en forma de vagina, sintiendo rechazo por todo lo masculino y fálico, esperando el momento para atacar, es que sencillamente estamos escandalizados de la desmedida mercantilización del cuerpo femenino, de la beatería extrema que nos quiere defenestrar en el ámbito doméstico pariendo hijos propios y si eres pobre también los de otros, porque toda tú eres material consumible y como material de consumo se te mira y se te compara y si se encuentra algo mejor, se te cambia. Así que no te acomodes muchacha, que lo mismo te nos pones vieja o un poquito feminazi y te tenemos que tirar al hoyo.
Pero cómo saber en medio de todo este popurrí y llegados a estas alturas, qué es válido y qué no, dónde nos equivocamos, dónde están las líneas.
No seas tan puta pero no seas una estrecha, sé lista pero mejor que seas tontita, no seas conformista pero sin ser una acomplejada, sé femenina pero que no me pase de rosca, sé madre pero sin molestarnos a los demás, la belleza está en el interior pero operarte la nariz no te vendría mal. En definitiva, aprende a ser mujer sin ser mujer, pero siendo mujer, que no te enteras de nada chica. 


“Cómo se va a tomar en serio alguien a Monica Bellucci con lo buena que está”
“Ella era muy guapa, pero en los años que estuvimos saliendo, te digo que lo que sabía es vestirse bien, tenía un cuerpo bastante feo. Claro, no hacía ejercicio ni nada de eso”
“La chica es lo que rodea el coño, lo demás es que no me interesa”
"¿No te vas a operar las tetas? Pues a lo mejor no te vendría mal"
“Tienes que vestirte mejor y sonreír, una chica joven consigue lo que quiera así”
"Yo no digo ahora, que están matando a un montón de mujeres, pero hace un par de años se pasaban, denunciaban por joder a los tíos porque las dejaban y cosas así"
"¿Para qué quieres cobrar más si con que él gane más ya tienen?"
“Lo que tienes que hacer es sonreír y callarte porque sino le vas a caer mal a todos”
“¿Cómo va a querer estar ese tipo contigo si le saca fotos a modelos?”
“Al trabajo tienen que venir maquilladas, a ser posible bastante, no con la cara lavada. Cada una me tiene que enseñar el maquillaje que tiene, a ver si es verdad"
“A ver si te tiñes, que estás llena de canas”
“A mi me gustan más las mujeres bisexuales y lesbianas porque no están todo el día con el rollo de ser mujer
“A tu edad ya tienes que empezar a ir al gimnasio”
“Esa lo que quería es cazar un marido rico, como todas"
“Si no quieres tener hijos es que eres una egoísta”
“¿Y cuándo vas a tener hijos?”
“¿No me estarás diciendo que no quieres tener niños para que te de el puesto de trabajo no?”
“Sí, tuvo una hija. Menos mal, porque le hacía falta centrarse un poquito”
“No puedes escribir sobre esas cosas porque nadie te tomará en serio, escribir tiene que trascender al género, nadie quiere leer a nenitas”
“¿Y cuando él cocina tú qué haces?”
"Te has currado una personalidad de puta madre para gustar a los chicos ¿No?”
“Yo prefiero a una mujer insegura de su belleza, no a una engreída, me parece mejor”
“Haces topless porque tienes las tetas bien puestas, sino quedaría vulgar, eres muy lista”
“Se quedó preñada para cogerse la baja”
“Vas a las playas de aquí y es una puta locura, no hay sino culos y tetas, no hay respeto”
“Que te lo cobre la chica, que las mujeres manejan mejor el dinero, ¿Verdad?”
“No van a contratar a más mujeres porque sólo dan problemas”
“Es que ustedes no son sinceras, están todo el día criticando por detrás, nosotros no tenemos necesidad de hacer esas cosas”
“Las chicas como tú (bisexuales) lo que tienen es vicio, no quieren a nadie”
“Me dijo que seguro que maltratas a tu novio porque haces lo que te da la gana”
“No digas que tienes novio, por si así se enrollan más”
“Desde que vean que tienes novio te dejan en paz”
"Fulanito me estaba vigilando por fuera de mi casa para saber qué hacía, lo tengo comiendo de la palma de mi mano"
“Yo creo que lo del maltrato se lo inventan la mitad de las veces, seguro que sólo quieren dar pena”
“¿Estos libros son de tu novio?”
“¿Todas estas películas son de tu novio?”
“¿Tu novio te da permiso para hacer eso?”
“Es un poco incómodo todo el día con ese rollo del feminismo”
"Parece que no estoy hablando con una tía, porque puedo hablar de todo"
“Él está casado pero tiene sus rollitos por ahí, también hay que entenderlo, es que la mujer es muy fea”
“A mi me gustan las chicas dulces y tranquilitas, no las feminazis esas”
“¿Le viste el escote? Y luego quieren que las tomen en serio”
“Tenía el móvil lleno de fotos desnuda, me estaba tirando los trastos fijo”
“Si te pagan menos, será que haces menos, seguro que es por algo, igual es que eres muy susceptible”
"¿No hay un chico que me pueda atender?"
“Si es flaca, es puta”
“Dice un compañero que ustedes venden más porque tienen escote”
“Después de los treinta los hombres no van a querer saber nada de ti”
“A ti es que no te gusta nada, ¿Qué pasa que eres una acomplejada de esas?”
“No sabía que escribías, como no tienes pinta de eso... ”








...Como dice Tote King: Nada cambia todo es como antes.




¿Dónde están todos los bastones de Matt Murdock y las gafas de Clark kent?


Ni los héroes parecen estar libres de tremendo derroche consumista, del "tirarlos es mejor que remendarlos" como los mensajes hipnopédicos de "Un mundo Feliz" de Huxley. Entiendo que cuando tiran gafas o bastones en las esquinas llenas de bolsas de basura de Metrópolis y Nueva York, van con prisas a salvar una vida, a castigar a algún malhechor o cuestiones de ese estilo y tenemos que hacer el ejercicio de comprensión, así sea por si fuéramos nosotros los hipotéticos pringados en apuros.
Cuando aguzando sus poderosos sentidos, descubren que deben con premura pertrecharse con el uniforme de héroe y acudir a los lamentos de una ciudad oscura y peligrosa como la boca de un lobo y tiran por las esquinas o por las cabinas telefónicas, ropa, zapatos o relojes... ¿Luego lo van a recoger o se compran nuevos cada día? ¿Tienen a alguien contratado que "limpia" las evidencias? ¿Pasan por casa a colocarlo todo antes? ¿Nadie ha escrito ya en el Daily Planet sobre la cantidad de mendigos bien vestidos en la ciudad últimamente? ¿Foggy no se preocupa de que el bueno de Matty sea un despistado de cojones? ¿Pagan con la tarjeta del Corte Inglés o contrareembolso?
-¿Cuántas veces tenemos que ir a comprarte otro bastón?
-Es una larga historia
Y además son varas de las guapas, de las plegables y seguro que vienen con su fundita, que es el indicativo de la calidad de lo que compras.
Tremenda clase de despilfarro burgués los muy cabrones, y más el Murdock que tiene un despacho de abogados en quiebra continua.

Míralo míralo... .



Pero cheñor... ¡no lo tire!

Las bolsas de basura siempre están mullidas, pero no hay contenedores de reciclaje, así que lo tira de cualquier manera.
Con Clark no me meto tanto, porque al fin y al cabo el chico no es de aquí, pero el otro se tira el rollo de querer salvar la ciudad y no se toma la molestia ni de reciclar.
No entiendo mucho de Cómics, pero me gusta leer las historias de los Superhéroes porque son una cosa muy parecida a la Mitología pero más moderno, con macizorr@s, con explosiones, salsa rosa y cogotazos ¿Qué más se puede querer?... Pues una suscripción al Netflix para hacer nesting o cocooning o lo que viene a ser, seguir alimentando tu locurita interior.



Los lunes de iluminación


He abierto este nuevo documento, hoy lunes al mediodía. Todo es fruto del alto nivel de iluminación que me posee el primer día de la semana, sobre todo cuando trabajé hasta el sábado bien avanzada la tarde, la semana anterior y cuando la vida amenaza con dejarte la dopamina y lo que viene a ser el amor propio, por los suelos.
Supongo que quien me conoce lo sabe porque lo comento mucho, pero no llego a los mil lereles al mes. No es que me defina por lo que cobro, pero es una forma de explicar, porque no voy de viaje nunca o me visto igual que en 2012, excepto en invierno que mi familia se enrolla cantidad y tengo esa actualización anual-navideña.
En medio de todo este razonamiento, recibo una llamada de un individuo cuyo puesto de trabajo, veo en internet, (he hecho una pequeña indagación) se remunera habitualmente en torno a los mil doscientos napos y, sorpresa, no sabe deletrear. Por lo que sea, tenía que deletrear y ha concatenado farfulleo con tartamudeo y faltas ortográficas al tiempo que yo empezaba a entrar en colapso mental severo.
Quizás yo me merezca mi sueldo, soy una mujer sin estudios universitarios, que quedaba bien en un puesto de segunda fila. Pero mecagoenlaputa, yo sé deletrear e incluso sé hacerlo en el alfabeto universal, que tampoco requiere una formación específica de mano de las filiales de la CIA en España, si es que eso existe.
Delta-Eco-Lima-Eco-Tango-Romeo-Eco-Alfa-Romeo.
No es tan complicado amigo, cuando me ingresen este mes, te llamo y te deletreo el día exacto en que  me quedo sin un duro, que será antes de finalizarlo.
Foxtrot-India-November.



Hoy voy a llorarme... más.

Hoy voy a llorarme porque me toca. Voy a hacer un esquema sencillo de la situación:

-Trabajamos de turno partido, tengo unas dos horas para ir a casa comer, pasear a mi perra y volver al tajo. Nos pareció, en algún momento de nuestra no-vida, que mudarnos a la periferia de nuestra ciudad, nos daría un poco de aire, de tranquilidad, quizás incluso nos ahorraríamos un dinerito.

Considero que en este esquema, se exponen todos los puntos tocante a nuestro día a día: Trabajar todo el día/ pequeña mascota/ medir con lupa los gastos para vivir dentro de unos márgenes básicos de dignidad, teniendo en cuenta la extensas jornadas laborales. ¡Qué sé yo! Creo que es más o menos lo típico y tópico.

Pues se ve que era mucho pedir. No buscábamos grandes lujos, sólo un sitio donde estar tranquilos los fines de semana y dormir escuchando grillos y la brisa marina que sube de la playa cercana.
He de decir, antes de empezar la llorada, que el barrio como conjunto, no tiene la culpa de nada, porque en general son bastante tranquilos y normales. Creo que tuvimos mucha suerte de encontrar un piso "en condiciones" que además aceptaran a nuestra Yoko, que es muy tranquila, pero que nos supone un problema a la hora de buscar alquileres. Quien tiene mascota sabe de qué hablo. 
El primer año, fue todo como la seda, nos compensaba incluso ese poco de tiempo en desplazarnos, ese poco rato de más que la guagua pasa tarde alguna noche, ese poco de más porque hay colas después de las lluvias, ese poco de más de alquiler. Nos compensaba incluso tener que hacer los cuatro viajes al día para sacar a Yoko, porque obviamente, a un perro se le atiende debidamente y si no no lo tengas. Nosotros lo hacíamos con mucho gusto.

Todo parecía ir bien, hasta que desde hace unos meses aparecieron esos seres que habitan la planta baja a los que yo mento cariñosamente como "PutosQuinquisdeMMMMierda". Todo empezó con una serie de maullidos de angustia que se escuchaban de noche y de día. Descubrimos pasados los días, que esa gente se iba de la casa semanas enteras y dejaban gatos encerrados en una solana, que es básicamente una habitación de unos dos metros cuadrados y cuya ventana da a la parte trasera del edificio por donde se asomaban los pobres animalitos intentando escapar de ese infierno. Nos enteramos por diferentes personas, que ya veían el caso como espectáculo cruel y por desgracia habitual. 
Mi pareja y yo, que lo mismo tenemos eso que la gente llama "carácter" cuando en realidad quieren decir mala hostia, llamamos a una protectora de la isla para pedir consejo, nos recomendaron llamar a la Policía y dar parte, puesto que al tratarse de una casa particular, aunque era un claro caso de abandono, es propiedad privada y tenemos que intentar localizar primero a esa persona o averiguar qué está ocurriendo. Al par de días de llamar al propietario de nuestro piso y que el gestor del mismo intentara mediar para pedir un poco de orden con el asunto, empezamos a ver luz en la vivienda y respiramos tranquilos, aunque la situación se repitió en un par de ocasiones más y era un poco abrumador escuchar a un animal tan desesperado y no poder hacer nada. A esta alturas yo ya pensaba, ¿Pero que coño está ocurriendo?
Olvidado ese asunto, al poco tiempo, los mininos dieron paso a grupos de adolescentes fiesteros y desde entonces las fiestas nocturnas y los días enteros de reggaeton se sucedieron día tras día tras día. Yo me imagino que tras ese sonido de gritos, de congas a las tres de la mañana y del chumba chumba que retumba en mi piso, se ocultan charlas sobre Existencialismo, debates literarios, Noam Chomsky, ¡Y me lo estoy perdiendo!
En definitiva, que la hora y media que tengo desde que llego a casa, almuerzo, saco a Yoko e intento meterle un empujón al libro que me esté leyendo, mirar al techo y pensar en nada, charlar sobre cualquier nimiedad o no, se ha convertido en una tortura que ha conseguido que todo me parezca horrible. Ya sólo pienso que el piso no está tan bien, que pierdo mucho tiempo en ir y volver, que los horarios de la guagua son imprecisos, que el fulano del piso lleva arreglando el portero desde que llegamos y aún no lo ha hecho, que le hemos arreglado cosas que se lo limpiamos y cuidamos y hay que ver que le pagamos puntualmente cada mes, que el barrio últimamente parece más feo y más sucio  y entras en lo que llama mi pareja "modo quejido", que es un cabreo sordo que no me lleva a nada.
Yo que estoy empezando el año  leyendo como Elizabeth Gilbert enumera los motivos por los que ser creativo es algo fantástico, que saques tu magia y que dejes de quejarte... ¡Ay Liz! Si tu supieras que no he podido ni terminarme tu libro porque Maluma no me deja.
Sigo pensando que el Marqués de Sade tenía mucha razón y que eso de ver triunfar la virtud sobre el vicio, al menos en esta vida... como que no, pero que si además los dejas que te minen la moral, ya sólo te queda amochar y dejar paso a otro que lo haga mejor en el mundo.
Escribo todo esto en pasado no sé por qué. Lo cierto es que lo hago a sabiendas de que cuando llegue a casa, me espera esa bazofia acústica, lo cual dice mucho del aguante que tengo... pero que son unos QuinquisdeMmmierda, eso lo escribo aquí y me quedo bien a gusto.
Por cierto, nos mudaremos desde que encontremos algo.



Y otro por cierto, la gente menos cívica y más irrespetuosa con la que nos hemos encontrado en nuestras andanzas por alquileres aquí y acullá, no tienen mascotas... Ahí lo dejo.

Listas de propósitos de año nuevo: fantasía y ciencia ficción.

Cada diciembre,  en tu cabecita comienzan a aparecer todas aquellas cosas que mejorar en tu vida y que crees que te harán más feliz y en definitiva te sacarán del pozo en el que estás metido.
Yo también. 
Si tengo treinta y tres años, calculo que llevo desde los tiernos ocho haciéndolo. Es probable que otras personas empezaran a hacerlo ya en su edad adulta o al menos a una edad más avanzada, pero los que son como yo, los que hemos tenido una infancia regulera, sabemos que incluso a los ocho, ya todo parece demasiado tarde. 
Practicar más con el piano, practicar cada día los movimientos de ballet, aprender a jugar a tenis, leer más, tener novio, cambiar de trabajo, tener novia, hacer más ejercicio, aprender idiomas, aprender claqué, huir de este país.
Te has pasado el año viendo charlas de TED, sintiendo que eran la solución y la luz que necesitabas que te arrojaran a la cara, que te abofetearan con ella, que te sacudieran agarrándote fuertemente por los hombros y que Ken Robinson te dijera mirándote a los ojos: No es por tu culpa, es que tu profesor de primaria os dividía en grupos Listos-Trabajadores-Burros, y mataron tu creatividad, tu amor propio y no han sabido ver que aunque te costara entenderte con los números, y tus padres no fueran maestros, médicos o empresarios, tenías derecho a no sentirte un desgraciado o un mediocre, ni aunque te colocaran en el grupo de "Los trabajadores", que era un eufemismo para decirte que no eras tan inteligente como tu hermana (en un pueblo tienes el San Benito desde antes de que te hayan parido) pero como parecías más o menos normal, te ponían en ese grupo, que era básicamente el de los vulgares y corrientes, con la obligación de consolarte mirando a tu derecha, donde estaban Fulano o Mengano que eran, según el señor aquel, "Los Burros".
Seamos claros, un año no se puede empezar así, se debería empezar con actitud positiva, hacer el saludo al sol de Yoga cada mañana, escuchar un podcast para aprender inglés y continuar con un libro de tu pensada y bien escogida lista del Goodreads, pasear a tu perro, para más tarde ir al gimnasio, almorzar debidamente, colgar alguna foto en tus redes sociales, ponerte al día con las coladas,  hacer voluntariado y quedar con tus amigos, ya al caer la tarde, para hablar de la situación política actual. Y así cada jodido día, hasta que te encierren con un Trankimazin debajo de la lengua.
Como poseo una larga trayectoria de fracasos con mis listas de propósitos de año nuevo, en un acto de solidaridad y empatía sobrehumana, me decido a enumerar los motivos con pequeñas explicaciones, que espero ayuden a otros y a futuras generaciones, ya que a mí, no me han ayudado.

Algunos de los motivos por los que no se cumplen tus listas de propósitos de año nuevo:



1. Aprender idiomas. 
Tu mente vaga siempre por los mismos derroteros y ver "Juego de Tronos" subtitulada o escuchar a Muse, te motiva un rato pero no mucho. Ni con el Hold the door has conseguido estirar la fiebre por ver series en versión original demasiado tiempo, al menos tu sólo y entonces lo empatas con otras semanas fantaseando con que un profesor o profesora, ilumine tu camino como Robin Williams en "El Club de los Poetas Muertos" e incluso decides verla en inglés también, pero con subtítulos. Oh captain my captain! Luego deduces que sientes vergüenza hasta de leer en voz alta, que es algo caro, que no tienes tiempo y que en realidad no va a mejorar tu vida. Poseer altos conocimientos de idiomas no impedirá que te paguen una mierda o que te exploten, así que decides que no sirve de nada realmente y que con el chapurreo habitual puedes despachar a los cruceristas que cada año vienen a comer en el McDonald y a comprar tecnología, en definitiva todo lo que hacen en sus países, pero en otro en el que no les entienden mucho al hablar.




2.  Ir al Gimnasio.
No creo que en los días que corren sea necesario pagar las caras cuotas de los gimnasios teniendo App de lo más molonas o pensando alternativas más entretenidas que correr como un hámster en una cinta. Podrías  comprarte una bicicleta e ir a las Teresitas los fines de semana con los colegas (el que los tenga), correr con el perro en lugar de pasearlo como en una procesión, tal vez un entrenador personal, alguna clase de Zumba. Lo cierto es que no quieres hacer ejercicio por algo tan digno como la salud, sino por lo mismo que el protagonista de "American Beauty": Tener un buen desnudo. 
No te preocupes, puede que seas poseedor de una buena genética y no tengas que pensar mucho más en ello. Excepto en enero y abril, mayo, junio, julio, agosto. Los meses en los que en lugar de hacer algo, te lamentas comiendo helado y viendo "Moulin Rouge".




3. Cambiar de trabajo.
¿Cuándo? Tienes probablemente un turno partido y trabajas los fines de semana en iguales condiciones, ¿Qué harías si te llamaran para una entrevista o si te ve alguien cuando has faltado a tu trabajo actual?
Recuerda que no tienes idiomas y que tu aspecto, como no has hecho ejercicio hace meses y también has abandonado aquella genial idea del Yoga matutino, se parece al de alguien de más de treinta, es decir de tu edad y en ese caso, nadie te quiere en su plantilla. En este punto, tu mismo sientes que no te lo mereces. 




4. Sacarte la lotería.
A la desesperada.



5. Estudiar.
Es tu asignatura pendiente, no pudiste pagarte la matrícula universitaria, te pusiste a trabajar a muy pronta edad y siempre tuviste complejo de inferioridad por ello. Es más, piensas que si no fuera así, tendrías un trabajo más dignificante y mejor remunerado.
¡Deja de vivir en los noventa y vuelve al mundo real! Wake up Neo. Da igual lo que estudies, seguirás optando a los mismos trabajos para siempre y la carrera solo te servirá para darle más relleno a tu currículum o para comentarlo en algún momento de charla informal con el resto de compañeros, que se compadecerán de ti y te pasarán la mano por el lomo.
Estás pensando que un par de asignaturas por año son viables, que hay universidades a distancia. Eso es cierto, incluso puedo llegar a creer que lo hagas por el puro placer de aprender, como esa gente de cincuenta prejubilada que se matricula en Derecho. De acuerdo, pero recuerda que no tienes tiempo ni para aprender idiomas, ni para ir al gimnasio, ni para ir en Bici a las Teresitas los fines de semana, ni para ir a alguna entrevista de trabajo. Si crees que estudiarás por las noches, recuerda que tienes una lista de series de Netflix y HBO en versión original subtitulada pendientes y eso también es una forma de estudiar ¿No?



6. Escribir ese libro.
Leíste hace unos dos años un montón de noticias sobre autores desconocidos que se hicieron de oro en Amazon y Wattpad y sé que empezaste a idealizar un montón de situaciones en las que eso te ocurría y salías del trabajo un día haciendo la peineta y corriendo por La Avenida de Anaga de Santa Cruz de Tenerife a lo "Powder".
Como en todos los demás casos, te propusiste una rutina de trabajo para escribir y leer cada día... Como sino te vieras venir el inevitable fracaso de esas ideas tuyas.



7. Ahorrar.
¿Has olvidado que vives en Eshpaña verdad? Llevas cobrando lo mismo desde el 2005 y trabajas cada vez más horas. No saques el ábaco, las cuentas no salen nunca. ¡Viva el vino! 

8. Pasar más tiempo en pareja.
Quieres hacer más escapadas románticas con tu churri, has idealizado una y mil veces una cabaña en medio del bosque o una casita junto a la playa donde follar como conejos y volver el lunes al trabajo sin la amargura habitual y con las piernas temblando del gusto. 
Quieres mucho a tu pareja o persona o personas a las que te tiras de manera habitual, pero debes recordar que trabajas cada vez más horas, ¿Pensabas que los cruceristas que los fines de semana ponen sus patitas en tierra Canaria se van a servir solos los McMenús? 




9. Dejar de fumar y otros vicios diversos.
Fumar, el porno, sustancias psicotrópicas de diverso orden, las redes sociales, coleccionar figuras de Juego de Tronos, beber, e-Bay, Alliexpres, Amazon, ir al supermercado en ayunas y con una lista previamente elaborada olvidada en el imán de la nevera... .
¡Déjalo ya! Es inútil, en un año no conseguirás quitarte tanta mierda de encima.



No sé tu, pero yo no quiero empezar el año ilusionada por cosas que no van a pasar, tomo la decisión aquí y ahora de empezarla siendo realista, objetiva y empírica. Voy a empezar el año con la clara idea de que el año que viene será mejor porque no me desilusionaré con quimeras e imposibles, sino partiendo de que todo es una puta mierda cíclica y listo.