Los dos magníficos, frente a un desayuno.

Este desayuno, además de tostadas, puede contener algún que otro spoiler



- ¿Si tu fueras uno de Los siete magníficos cuál serías?
- ¿Me alcanzas la mantequilla? Me desperté muerto de hambre como nunca.
- ¡Dime! ¿Cuál serías?
- Yo creo que sería el indio.
- Pensé que me dirías el personaje de Denzel Washington o el otro tipo. Ya sabes, Chilson o Faraday.
- Bueno, me gustan, pero creo que me pega más ser el indio.
- Sí, la verdad es que sí. En la peli dicen que lo echan de su tribu, pero no te explican mucho más.
- Quizás tenía más que aportar fuera de la tribu.
- ¡Ya!, si lo llamaban “cosecha roja”, lo mismo ya nos hacemos una idea. ¿Cuál sería yo?
- La chica, sin dudarlo.
- Pero la chica no es ninguna magnífica.
- Pues no entiendo porque la chica no es magnífica. Tendrían que ser “Los ocho magníficos”.
- Por más adorable que me resultes en estos momentos, y por lo que sea, los magníficos eran siete en la película y porque es un remake de la película de Kurosawa, creo que también.
- Pues entonces eras Jack Horne.
- ¿Por qué?
- No sé, te pega.
- Podrías decir otro, además no soy creyente.
- Podría decir los siete a ver si alguno te cuadra, aunque ese personaje molaba.
- A mi me gusta Goodnight Robicheaux.
- Pues ese era un culo cagado. ¿Te gusta porque le daba miedo disparar?
- Pero al final vuelve, y me gusta el actor.
- A lo mejor eres el Mejicano, porque eres así mal hablada...  
- ¡Joder!
- Lo ves.
- Creo que Yoko sería Bogue. ¡Mejor Billy Rocks! ¿No crees?
- Es posible.
- Qué raro que no me dijeras Denzel, a todos los tíos se les estaba poniendo tiesa en el cine con él.
- ¡No sé ni con quién estoy!
- Pues por lo visto con una que se gana la vida matando indios y tu eres un indio, no sé cómo te quedas.
- Bueno, pues igual eres el flipado al que le da miedo disparar. 
- Lo que mola es la venganza, la venganza es lo que hace que al final digas, "esta película sí que es buena". Lo de si eran siete, más o menos, francamente, da igual, porque te pasas toda la película esperando que la venganza no te deje con mal sabor de boca, esperando que la venganza no sea algo que a posteriori resulte amargo o vacío. Que sea lo que debe ser, la guinda del pastel.
- No tomes más café.
- ... Me ducho y salimos.