Tener Perro


LA DECISIÓN

La vida me ha cambiado bastante en los últimos meses. Recuerdo haber tenido animales de todo tipo en mi infancia, porque me crié en un pueblo. He tenido: gallinas, conejos, hurones, perros, gatos, pájaros de todo tipo, unos preciosos peces de colores, tortugas y hasta gusanos de seda cuando era la época. En casa de mi madre sigue habiendo una buena cantidad de animales de compañía, dos perras y dos gatas, pero como siempre están allí y realmente no me ocupo de ellas a diario, se me habían olvidado muchas cosas y he podido observar como, en el campo o en la ciudad, eso de tener un animal cambia mucho el prisma y la forma de vivirlo.
Para empezar, yo recuerdo tener animales, que lo abarcaba todo. En la ciudad la gente tiene mascotas, que es un término que ya sugiere una muestra más acotada de especies. Para seguir, en mi niñez o incluso ahora, en la casa donde mi madre sigue viviendo, los animales viven bastante más liberados, porque las casas son más abiertas, suelen tener patios, azoteas y balcones por los que corretear todo el día y sacarlos es una delicia de tranquilidad, llena de zonas verdes donde jugar a explorar. En las ciudades tienes suerte si tu piso tiene cocina independiente (que no es mi caso) y ya no te cuento balcón, así que luchas contra viento y marea para sacar lo más posible a tu mascota y que no se muera del asco en tu minúsculo piso y se socialice un poco, le pierda el miedo a los ruidos, y esas cosas que te recomienda todo veterinari@, vecin@ y César Millán.
Sacarlo a la calle después de las vacunas, era algo que no recuerdo vivir con tanta angustia. Si me remonto a la cantidad de cachorros que llegamos a tener, no recordaba que fuera tan larga la espera hasta poder sacarlos a la calle, como tenían más libertad de movimientos y bastante compañía del resto de los de su especie y otras que andaban por casa, además se socializaban de una manera muy natural. En la ciudad cuentas días y horas para que te den el visto bueno y entonces respiras más tranquilo porque no sientes que tu perro pueda empezar a odiarte en cualquier momento.
No argumento ni mucho menos que las mascotas que criamos en nuestros pisos en cualquier ciudad grande o pequeña, lo hagan en peores condiciones, al contrario, creo que los que tenemos perro o gato o lo que sea, nos esforzamos para que eso no sea así en ningún caso y no hablo de ponerle ropitas cuquis, sino de cubrir sus necesidades e invertir mucho tiempo y esfuerzo en ello. Así que lo que realmente quiero decir, es que la decisión suele meditarse más. 
Llevaba bastante tiempo deseando tener un amiguito peludo en casa, pero las circunstancias nunca me acompañaban, hasta que no sé muy bien por qué revés del destino, decidida a buscar definitivamente un perrito, la verdad es que soy más de gatos pero mi pareja tiene alergia y tampoco quería ser tan poco considerada teniendo en cuenta la escasa superficie del piso y el manifiesto placer que encuentran los gatos a dormir en almohadas y sobre la ropa de los armarios, podría haber sido una pesadilla o motivo directo de separación. Me encuentro navegando en páginas de anuncios de mascotas y vi "el anuncio", tampoco sé muy bien como tan decidida me puse en contacto con la persona que mostraba en diferentes fotografías su camada de cachorros, una persona tan encantadora que en seguida quería concertar una cita para verlos y hablar detenidamente del asunto. Entre nuestras opciones estaba ir a algún refugio, así que todo fue fruto del azar y de la decisión que me asaltó en el momento exacto.
Sobra decir que nos enamoramos inmediatamente de todos, pero sobre todo de ella:





      .... Y que al poco, ya estaba en casa con nosotros.

El resto de la historia la iré contando poco a poco.


LOS CONSEJOS.



La calle o internet, da igual, mientras te afanas por recabar la mayor cantidad posible de información para cumplir adecuadamente con la tarea de cuidar al nuevo compañero de piso peludo, te tropezarás con todo un exhorbitante manantial de sabiduría, sin saber muy bien cómo hacer un filtrado decente o  de cuál puedes fiarte al cien por cien. La gente posee gran cantidad de información y saberes adquiridos no sabemos muy bien de dónde ni en qué condiciones, que curiosamente no dudarán en explicarte con todo lujo de detalles.
Muchas de esas informaciones tienen más que ver con sus propias experiencias y lo cierto es que, a todo el mundo se le cae la baba con su mascota y se deshacen en halagos. Raro sería la persona que no tenga en casa a un prodigio de la inteligencia animal y en realidad me parece muy tierno y denota el cariño que les profesan.
¿No es para comérselos?






                                                         


Este da clases de Danza Oriental en el Centro Cultural de su barrio:




Al margen de tonterías, lo único que deseas conseguir es que tu perro sea lo que se dice equilibrado y no un rebenque al que no te quieras acercar o tu o tus colegas por la calle.
Antes de llegar Yoko a casa, tuvimos varias semanas de preparación. La primera cuestión que nos mantuvo ocupados fue tragarnos todo foro, lista de recomendaciones y blogs especializados en perros que encontramos. Vimos auténticas y dudosas creaciones de youtube al más puro estilo presentación Power Point 90s, que debió causar furor en su momento, pero que hoy hace que te partas de la risa, por más útiles que sean los consejos.
Los foros son la canela en rama del asunto. Hay personas planteando cuestiones de una hilaridad tal, que rayan hasta romper el techo de lo absurdo. Están los que se preguntan porque su perro les mira como si les fuera a hablar y otro que le responde que le de tiempo.
Después estaba la cuestión puramente física, hablamos de cama adecuada a su tamaño, cepillo para el pelo (importante teniendo en cuenta el pelazo que se gasta la raza de nuestra perrita), comida, empapadores, collar Vs arnés, eterna cuestión con largos debates en foros (de esto yo a estas alturas tengo una buena opinión pero la contaré más adelante), muñequitos y juguetes varios, toallitas húmedas, pienso para cachorritos y un largo etcétera de cosas, que tendrás que ir adquiriendo a medida que te van surgiendo necesidades.


La tercera cosa que nos traía de cabeza era dónde dormiría y dónde estaría cuando nosotros estuviéramos fuera, para que no corriera peligro la integridad de ningún mueble en caso de arrebato mandibular o pipí en sitios dispares y varios. Después de mucho darle vueltas, y un remiendo casero provisional, Yoko lo tenía todo listo para entrar a vivir y estar la mar de cómoda, con espacio suficiente para jugar y estar tranquila, cuando esté sola. 
Los perros tienen un olfato muy fino, por favor, ignorar a esa gente que te dice que le pongas la comida, el empapador y la cama todo junto. En serio, ¿Tu querrías, teniendo el olfato que tiene un can, hacer ñamñam o mumú, donde mismo haces popóUsar el sentido común, es siempre la mejor baza a la que agarrarse. Y si careces de ideas, siempre es mejor el centro veterinario más cercano o tu médico de cabecera.

En los próximos post iré contando la llegada y primeros días en casa.


LA LLEGADA A CASA


Yoko acaba de poner sus patitas en casa después de algunas semanas esperándola. Nuestra experiencia de los primeros días es bastante buena. No sólo no ha llorado, sino que se ha dedicado a comer y a dormir. Fue todo bastante extraño, demasiado tranquila para ser cierto. 

@yokoshihtzu


Nos ha dejado claro con el paso de los días, por si teníamos la desvergüenza de creernos semejante tontería, que es igual de carboncilla que cualquier cachorro, ¡Obviamente! pero que aprende bastante rápido, para nuestra alegría y alborozo.
Yoko se vino con nosotros cuando sabíamos que íbamos a tener dos días con sus dos noches de completa disposición a ella. Le dedicamos cada minuto para enseñarle dónde comer, dónde dormir, con qué jugar y sobre todo y más importante, dónde debía hacer sus cositas. 
Cuándo nos preguntan si tardó mucho en aprender que debía hacer sus necesidades en un empapador en un lugar concreto, siempre contamos que de tanto estar pendiente de ella, al par de días ya iba sola. Nos miraban con cara de sorpresa porque los suyos no aprendieron hasta los cuatro meses o más. Siempre respondo, que el truco es pasarse los primeros días mirándole el culo y con golosinas a mano, cuando creas que lo va a hacer corres a colocarla en el sitio y la recompensas con caricias y con alguna golosina. Cuando lo vaya a hacer donde no es, llamar su atención para que pare, y llevarla  tu misma al lugar y si ya fue demasiado tarde, ignorarla totalmente, limpiarlo y seguir a lo que estabas. La clave está en empezar a enseñarle desde el primer segundo que llega a casa y educarle con alegría.
Cuando iba sola al empapador al segundo día, nosotros estábamos más o menos así:



Nunca en mi vida creí que fuera a celebrar el pipí y el popó de nadie a ese nivel, pero era espectacular verla con esa autonomía siendo tan pequeña.
Por las noches el resto de los días, nos despertaba porque tenía sed, aunque tuviera el agua al lado, para hacer pipí, aunque tuviera la puerta del balcón abierta donde está su "zona baño" o porque quería mordernos dedos de pies y manos. ¡Pero qué mona estaba ella haciendo las cositas donde le habíamos enseñado!



 .... aunque no nos dejara dormir más de tres horas seguidas .... 

Con los días, por suerte todo va cambiando, pero de esos primeros, recuerdo el sueño. Los perros tienen el buen gusto de adaptarse a nosotros de una forma impresionante, así que como mínimo deberíamos darles su tiempo y tener paciencia, que no cuesta tanto.


DESASTRES Y DESENFOQUES.

A Yoko le gusta el mundo y al mundo le gusta Yoko. Es alegre y sociable y por su parte, todo es chupi. Nosotros estamos encantados, la llevamos para aquí y para allá, nos preocupamos porque se relacione con otros perritos, con todas las mascotas de la familia, que son bastantes y con sacarla un mínimo de tres veces al día.
Nos preocupamos de inmortalizar cada pasito que va dando, desempolvando cámara, entrenando el pulso y la paciencia de paso, no siempre las tenemos todas de nuestra parte:







Dejando la  constancia imperecedera de su maldad, para enseñarla en el curro y pasarla por Whatssup a los familiares. ¡Mira lo que me hizo la perra!:


Qué hi... de perra ....



La vida es dura, asúmelo:


@yokoshihtzu


En próximas entregas, intenatremos dar luz a cuestiones como: ¿Por qué no todos dejan a sus perros socializarse con otros perros y huyen al verte de lejos? o ¿Quién es el anormal que no le recoge las cacas a su perro?


Y TÚ ¿A QUIÉN PASEAS?



Me dan mucha pena algunos de los perritos con los que nos encontramos en los paseos con Yoko. En general es agradable pasear con ella, a veces le sacamos alguna foto, pero procuramos estar pendientes de ella, enseñarle, permitirle que disfrute de salir de casa tres veces al día, en los días libres algo más claro. A pesar de sus pocos meses, ya tiene sus rutinas y depende de nosotros para que eso se cumpla todos los días.
Pero insisto, me da mucha pena muchos de los perritos con los que nos encontramos. En realidad, me caen bastante mal sus dueños. 
No sé qué está pasando para que un perro no se pueda olfatear con otro o jugar dos minutos porque su dueño o dueña están más ocupados mirando su Smartphone. No entiendo muy bien cómo hemos llegado a preferir llevar un perro suelto en medio de la ciudad y no molestarnos en recoger sus caquitas, porque estamos de charleta por el móvil. No entiendo cómo algunas de esas personas se atreven a poner sus muros de las redes sociales llenas de fotos de su perro, cuando la verdad de las verdades, visto cómo se mueven por el mundo, su perro parece importarles más bien poco. 
Una mascota es un sacrificio, considero que lo es, mil veces hemos escuchado esta frase y considero que es totalmente acertada. Creo que el sacrificio debería ser nuestro, no de nuestro perrito ¿No creen?
Les invito a que les presten un poco más de atención al menos en los paseos, que les permitan jugar con otros perros, olfatear, disfrutar de la compañía de sus dueños y brindarles la posibilidad de ser perros sanos y felices. Sino, les ruego se replanteen tener mascota la próxima vez.
Conclusión: Pasea a tu perro, no a tu Smartphone.

Somos el peor amigo del perro.




VENENO EN LOS JARDINES


El uso de venenos en jardines públicos es muy habitual. El glifosato es un herbicida muy nocivo para la salud de las personas, los animales y el medio ambiente en general. Gran cantidad de Asociaciones como "No más venenos en Canarias" ,  el PACMA y otros, llevan años informando a través de sus plataformas y luchando para erradicar su uso y alertar al mayor número de personas del peligro que supone.
Desconocía que en muchos ayuntamientos de nuestra isla se siguen usando estos productos altamente nocivos, para por ejemplo, las colmenas de los apicultores de la isla, además de para gatos urbanos y para nuestro perritos que pasean tranquilamente y pueden terminar envenenados, con las peores consecuencias.
Como comentaba, lo desconocía, hasta que una vecina nos ha avisado amablemente. En los jardines de la zona en la que paseamos a Yoko, muchos perros se han envenenado, siendo en muchos cosas la segunda vez que les ocurre.
Queda este pequeño aporte como aviso para todo aquel, que como nosotros, pasee a su mascota en zonas ajardinandas de la isla, y que no se encuentran entre los municipios que apoyan el NO uso de estos productos. 
Adjunto imagen de los que son, que he sacado de la web antes mencionada nomasvenenosencanarias.com :


Y leído lo leído, también tendría cuidado con los niños en plazas y parques donde son abundantes los parterres y supongo que la utilización de estos productos.



NADANDO A NIVEL OLÍMPICO.

Yoko cada vez es más bonita, lista y espabilada. Qué más podemos pedir. En las vacaciones además nos dejó de piedra, nadando la mar de bien en la piscina y no pudimos evitar hacerle un video para enseñarlo a todos:




Un vídeo publicado por Yoko (@yokoshihtzu) el

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